El origen del Conejo de Pascua

Nuestros bellos conejos son más que mascotas. ¿Sabías que son famosos alrededor del mundo porque aparecen en una festividad particular dejando regalos a los más pequeños? Todos los años, muchos países de Europa y algunos de América conmemoran la celebración del domingo de Pascua. Aunque dicha festividad no tiene una fecha específica, sí nos muestra a un personaje ampliamente conocido: el Conejo de Pascua. En este artículo te hablaremos sobre su historia, origen y significado.

Historia del Conejo de Pascua

Para entender la historia del Conejo de Pascua, nos tenemos que remontar a las fiestas anglosajonas precristianas. En dichas comunidades europeas, el conejo era más que una mascota. Representaba la fertilidad y se asociaba a la diosa Easter, a quien se rendía culto durante el mes de abril, coincidente con la primavera.

En estas fiestas, los pasteleros solían hacer conejos de chocolate para los niños. También se contaba la historia de una mujer que, debido a su extrema pobreza, no podía dar caramelos a sus hijos. Por ello, pintaba huevos de colores y los escondía en el jardín. Un día, los niños vieron a un conejo cerca de los huevos y creyeron que él los había puesto.

Con el paso de los años, la antigua tradición anglosajona que celebraba la primavera y la resurrección cristiana se fundieron. Como consecuencia, el conejo pasó a ser una figura representativa de la Semana Santa.

Incluso la leyenda fue adaptada. La tradición cristiana nos cuenta que, cuando Jesús fue llevado al sepulcro, dentro de la cueva se encontraba escondido un conejo, que veía asustado cómo la muchedumbre lloraba.

El conejo quedó encerrado mientras se preguntaba quién era aquel hombre al que habían llevado a dicha cueva. Finalmente, llegó el domingo de Resurrección y el pequeño animalito vio cómo Jesús se levantó y dobló las sábanas que lo envolvían. Un ángel quitó la enorme piedra que cubría el sepulcro y Jesús salió.

Finalmente, el conejo comprendió todo. Debido a que no podía hablar, decidió difundir la noticia llevando huevos pintados a cada persona que estaba triste. Así, ellos entenderían el mensaje de vida y se alegrarían.

El Conejo de Pascua sale el último domingo de Pascua y deja huevos de colores escondidos en todas las casas. El mensaje es sencillo: nos está recordando que Jesús ha resucitado y debemos estar alegres.

En la actualidad, el Conejo de Pascua cumple un papel similar a Papá Noel. Así como él entrega regalos en Navidad, el Conejo de Pascua regala huevos de colores al finalizar la Semana Santa.

conejo de pascua huevos

¿Qué simboliza el Conejo de Pascua?

Para hablar de la simbología del Conejo de Pascua, tenemos que referirnos también a los huevos coloreados asociados a él. Así, el conejo representa la fertilidad, pues cuando se reproduce suele tener numerosas crías.

Por otro lado, los huevos simbolizan el inicio de la vida y al estar pintados de colores se vinculan con la primavera, la alegría y la festividad. Quien encuentre los que están repartidos por la casa o el jardín, tendrá un día provechoso, alegre y colorido.

¿Por qué el Conejo de Pascua deja huevos?

huevos de pascua

Más allá de las leyendas alrededor de esta tradición, el origen histórico de los huevos coloridos se debe a la abstinencia que la Iglesia Católica ordenaba durante la duración de la Cuaresma. En ella, estaba prohibido comer carnes, huevos y lácteos.

Por ello, una vez que la Cuaresma terminaba, los cristianos se reunían en las iglesias y regalaban huevos coloreados, como representación de que la abstinencia había terminado y que todos estaban felices por la resurrección de Jesucristo.

Actualmente, los huevos suelen estar hechos de chocolates y los padres los esconden en la casa o el jardín. Algunos niños fabrican nidos para atraer al conejo y que deje más huevos cerca de ellos. Otros realizan juegos de sana competencia para ver quién consigue recolectar un mayor número de huevos.

Luego de leer este artículo, habrás notado que la historia del Conejo de Pascua se remonta más allá de la tradición cristiana. Estamos ante un personaje muy querido por los niños y que, para alegría de ellos, nos visita cada año sin excepción. Y quién sabe, tal vez este año tu peludo amigo te sorprenda con unos huevitos de chocolate repartidos por toda la casa.