Conejo Rhinelander

Los conejos Rhinelander proceden de las regiones que rodean el río Rin. Son autóctonos de la zona, pero a lo largo de los años han conseguido extenderse a otras zonas de Alemania, Holanda y Bélgica. Los conejos son omnívoros por naturaleza, lo que significa que comen tanto carne como verduras. Sin embargo, les gustan especialmente las verduras, como el brócoli y la lechuga. Por ello, puede encontrar a su conejo disfrutando de una buena ensalada después de la comida o disfrutando de un sabroso trozo de pastel de verduras.

Origen

El Conejo de Rhinelander se originó en Grevenbroch, Renania del Norte-Westfalia, Alemania, por Josef Heinz y fue exhibido por primera vez en 1902. Para crear la raza, Heintz cruzó un macho japonés (conocido como conejo arlequín en Norteamérica) con una hembra de color gris. Uno de los cachorros de la camada fue el primer «Rhinelander», con algunas de las marcas de dos colores que conocemos hoy en día. A continuación, Heintz cruzó al Arlequín con un conejo Gigante a cuadros. Con esta camada decidió seguir criando, creando así nació el conejo de Rhinelander, que fue aceptado como raza en Alemania en 1905.

Estos conejos fueron llevados a Estados Unidos en 1923 y aceptados por la Asociación Americana de Criadores de Conejos (ARBA) en 1925. El conejo de Rhinelander desapareció de Estados Unidos y sólo se reintrodujo en 1972, cuando Robert Herschbach, de California, asistió a una exposición alemana y compró cuatro animales para su cunicultura en su país. La ARBA volvió a reconocer la raza Rhinelander en 1975.

Características

Los conejos Rhinelander tienen un pelo largo, variado y colorido. Su pelaje tiende a ser moteado y plateado, lo que les da un aspecto de nieve. En realidad, esto es bastante común entre los conejos y, sorprendentemente, no es algo que se note a menudo. Cuando un conejo muda su pelaje, lo hace naturalmente en todas las direcciones.

Colores

El conejo Rhinelander tiene un pelaje base blanco que, a diferencia de cualquier otro conejo, está decorado con marcas de dos colores diferentes. Al igual que el Spot Inglés, esta raza de conejo debe tener las orejas coloreadas, círculos en los ojos y una marca en la nariz que se asemeja a una mariposa, así como una mancha en la mejilla debajo de cada ojo. Para ser dignos de exposición, los Rhinelanders también deben tener entre 2 y 10 manchas en sus flancos y cuartos traseros de color naranja/amarillo y negro o leonado y azul.

Cuidados y salud

Los conejos Rhinelander son propensos al frío y, si decide viajar, asegúrese de llevar un par de toallas. Prepárese para el viaje llevando comida, agua, una manta del tamaño de un conejo, heno y juguetes para mantenerlo estimulado. Para evitar la congelación, compre un par de calcetines adicionales. También puede tener a mano un par de gorros de lana de invierno.

Si le preocupa su mascota y el clima en el que vive, puede tomar algunas precauciones. Una de ellas es asegurarse de que su conejo se mantenga caliente. Para ello, hay que proporcionarle heno. El heno debe estar libre de insectos e incluso de ninfas. Puede darle a su conejo pellets secos o golosinas. A los conejos les gusta morder cosas y es más probable que busquen tus pertenencias si están aburridos.

Es necesario bañar o cepillar regularmente a su conejo. Puede ser necesario un tratamiento anti pulgas de forma ocasional. El pelo alrededor de los ojos debe cepillarse con frecuencia para ayudar a prevenir las infecciones oculares. Es conveniente examinar los ojos con regularidad, ya que las infecciones oculares pueden ser una amenaza para su conejo.

Una de las partes más importantes de la tenencia de un conejo es su socialización con otros conejos. La socialización con otros conejos ayudará a evitar enfrentamientos no deseados con otros animales o con miembros de la familia. Esto es especialmente importante cuando se empieza con una raza de conejo y hay que aprender su comportamiento en un nuevo entorno.

Lo mejor es que un veterinario visite a tu conejo semanalmente. El veterinario debe comprobar si hay garrapatas, pulgas y otros parásitos. La rinitis puede ser grave, incluso mortal, si no se trata. Consulte a su veterinario lo antes posible. Una infección no tratada puede ser difícil de tratar y, una vez que se consolida, es difícil de revertir. Cuanto más tiempo permanezca la enfermedad en el organismo de su conejo, más probable será que le cause una enfermedad a largo plazo.